sábado, 25 de enero de 2014

Que a veces, pero solo a veces, tres, no son multitud.

pues ya está, otra etapa más, otro período que acaba, y otro nuevo que comienza, me fuí, de nuevo, no del todo, pero si en parte, cesé lo que ya no funcionaba, y encontré algo que superaba mis expectativas al doscientos por cien. Continuamente me equivoco, elijo mal, y todo acaba saliendo al revés de como tenía que salir, inversamente proporcional a todos los planes que tenía montados en mi peculiar imaginación. Pero esta vez, todo ha salido, no bien, mejor, todo ha fluido, porque nada ha sido planeado, ha pasado rápido, ha pasado con ganas, y ha pasado con quién tenía que pasar, y de tantas y tantas veces en las que me equivoco, esta vez he elegido magistralmente con quien compartir mis caras hinchadas de recién levantado, mis cenas, mis desayunos fugaces, mis resacas y mis peliculas con sus mantas. Esta vez e elegido no una habitación pequeña de una calle de un barrio de Barcelona, he elegido una habitacion pequeña de una calle de un barrio de Barcelona, en un hogar. Por fín, un nuevo lugar al que llamar hogar, con dos besos al llegar y un buenas noches por costumbre antes de ir a dormir. Que a veces, pero solo a  veces, tres, no son multitud. Que a veces las amistades de verdad se forjan en horas, y yo era un incrédulo en ese tema, pero es cierto, horas, sino minutos han bastado para empezar a querer antes de conocer, para empezar a necesitar a quien apenas has visto, horas, minutos, segundos para poder ser yo, con quien quiero serlo. Bienvenidos a mi curiosa forma de verlo todo, bienvenidos a mi curiosa forma de vivir.





1 comentario: