domingo, 10 de junio de 2012

pd. A moment, a love...

una resaca de categoría es la mejor prueba de que la de anoche, fue una gran noche, que empezó por todo lo alto, y acabo mejor aún, quitando algunas contrariedades que quedarán como meras anécdotas, fue un tanto mágica.

Alguien que cumpla 18 años siempre es motivo de celebración, si ese alguien es amigo tuyo, imaginaos. Todo empezó con nervios, sorpresas y emociones a flor de piel, siguió de la mejor forma que podía hacerlo, bebida, una compañía inmejorable, música...  Una combinación perfecta para una noche joven a la que le faltaron horas, dormir estaba prohibido y irse a casa ni siquiera podía mencionarse, lo mejor que podíamos hacer era bailar, reírnos y aprovecharlo todo al máximo, siempre me gusta conocer gente nueva, conocer diferentes puntos de vista, gente que te sorprenda, es curioso como con alguien a quién acabas de conocer puedes pasar horas hablando, que te cambie los esquemas, y parezca que el destino te tenía reservada esa charla, o ese momento, la noche fue muy joven y nos dejamos llevar sin preguntas, sin control y sin remordimientos, al fin y al cabo somos jóvenes una sola vez, sino lo aprovechamos ahora ya no podremos hacerlo, para eso, no hay segundas oportunidades, solo hay una,  hay muchas frases que podrían resumir la noche, pero yo me quedo solo con una.
Después de una noche así, toca pasar una resaca de la mejor manera que podamos, intentar recordar lo máximo posible y quedarte solo con lo bueno, que lo malo no sirve para nada, ahora esperar que las noches que me quedan por pasar en verano solo sean la mitad de buenas de como fue esta, y entonces, podré reafirmar que va a ser uno de los mejores veranos de mi vida. Me faltó brindar por algo por lo que brindo siempre, los viejos amigos, los nuevos y los comienzos, ya lo hago ahora, ¡chín! ¡chín¡


pd. A moment, a love...

No hay comentarios:

Publicar un comentario