Todos, todos sentimos miedo, de un modo u otro, todos sentimos algo que nos estremece al apagar la luz y quedarnos completamente a oscuras, todos ocultamos, mentimos, escondemos cosas en la oscuridad, es el único modo en que nadie lo vea y todos lo sabemos.
hay momentos, a plena luz del día que también escondemos, por cualquier motivo, pero hay otros, que esponemos pese a sus consecuencias, nos da igual, quien los vea, quien los comente, quien los juzgue. No nos importa y ahí está la cuestión, en que no nos importe lo que piensen quien los vea, quien los comente, quien los juzgue... nuestros momentos son nuestros, nuestra forma de compartirlos es nuestra, y nuestra forma de vivirlos es muy personal, muy real, si no, ¿Quién va a vivir eso por nosotros? ¿Quién va a aprovechar eso por nosotros?. Ya os lo digo yo, nadie. Nadie va a vivir por ti.
y ¿Quién? es una de las preguntas que nos hacemos durante toda nuestra vida... ¿Quien está ahí realmente? ¿Quién nos espera? ¿Quién nos acompaña?... Son preguntas que nadie puede responder, son preguntas que solo puede responder nuestro camino, nuestros sentidos, nuestros sentimientos, y, en resumidas cuentas, nuestro corazón.
Solo nos queda esperar, que todos esos ¿Quién? sean personas correctas, honestas, sinceras y leales. Pero, como todo, se trata de nuestra elección, de elegir los seres que nos acompañen, y de prevenir sus actos, sus debilidades, sus acciones, sus fallos, sus aciertos y sus grandezas, si, todo eso, depende de nosotros, todo. Es tan duro vivir eligiendo el bien, que la puerta abierta del mal nos tienta continuamente, la cuestión es, ¿Seremos capaces de no sucumbir a ella?
fotografía: F'P











