Últimamente, mis domingos son reflexivos, todos ellos, y, puesto que me encanta reflexionar, darle mil vueltas a la cabeza, complicarlo todo y ponerlo todo boca abajo, sigo adorando los giros del destino, los cambios inesperados y las sorpresas, soy fan de las sorpresas que me sorprenden, soy fan de quien se molesta en sorprenderme y soy fan de quien me sorprende sin querer hacerlo.
Soy fan de quererlo todo, y quererlo ya, de querer tenerte, y cansarme mañana, de no tenerte y no cansarme nunca, soy fan de que los domingos me trastoquen, de trasnochar los sábados y de levantarme sin despertador, de despertarme con música, desorientado, con la cara pegada a la almohada y de saltarme el desayuno. Me declaro fan absoluto de los domingos, y de todas sus repercusiones.
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