Conexión. Una semana de conexión con mis raíces, con las que eran mis costumbres, con las que eran las calles por las que caminaba, con los que eran, y son, mi gente. Conexión con lo que echaba de menos, y con lo que no recordaba echar tanto de menos. Vuelta a remover, removerme todo por dentro, a sentir cosas que no recordaba, a recordar cosas que ya había olvidado. Des-conexión, de todo lo demás, de mis nuevas rutinas, de mis nuevas personas, de todo lo nuevo, pero, como el tiempo nunca perdona, y nunca se ralentiza, en unas horas vuelvo a coger el toro por los cuernos, vuelvo a todo lo nuevo, vuelvo a mi nueva vida, vuelvo a seguir aprendiendo, y como dicen de las Vegas, "lo que pasa en el pueblo, se queda en el pueblo" me lo guardo, a escondidas, para cuando lo necesite, para cuando vuelva a echar de menos, me lo guardo para mí. Una semana de relajación máxima, de copas hasta el amanecer, de risas, una semana de amigos, de demostrar cosas, una semana de realidad, que tanta falta me hacía, y me voy, cuando empiezas a adaptarte, ya tienes que irte, y como siempre digo, los caprichos del destino son los que me guían, y los caprichos de destino son los que me han llevado a donde estoy, y a donde quiero estar. Gracias Santa Elena, por recordarme quien soy, o quien era, y gracias, por enseñarme un poco más de quien quiero ser, en quien quiero convertirme.










Mientras tanto, seguir, andando hacia delante, con ganas de seguir tropezando tantas veces como haga falta, con ganas de todo, porque no he hecho nada más que empezar, y porque yo puedo con todo.
Acostumbrado a escapar de la realidad,
perdí el sentido del camino,
y envejecí 100 años mas de tanto andar
perdido.
Y me busco en la memoria el rincón
donde perdí la razon,
y la encuentro donde se me perdió
cuando dijiste que no.
Me hice un barquito de papel para irte a ver,
se hundió por culpa del rocío.
No me preguntes cómo vamos a cruzar el río.
Y rebusco en la memoria el rincón
donde perdí la razon,
y la encuentro donde se me perdió
cuando dijiste que no.
Sin ser, me vuelvo duro como una roca
si no puedo acercarme ni oír
los versos que me dicta esa boca.
Y ahora que ya no hay nada, ni dar
la parte de dar que a mí me toca,
por eso no he dejado de andar.
Buscando mi destino,
viviendo en diferido
sin ser, ni oír, ni dar.
Y a cobro revertido
quisiera hablar contigo,
y así sintonizar.
Para contarte
que quisiera ser un perro y "oliscarte".
Vivir como animal que no se altera
tumbado al sol lamiéndose la breva.
Sin la necesidad de preguntarse
si vengativos dioses nos condenarán.
Si por Tutatis
el cielo sobre nuestras cabezas caerá.
Buscando mi destino,
viviendo en diferido
sin ser, ni oír, ni dar.
Y a cobro revertido
quisiera hablar contigo,
y así sintonizar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario